Hola Estimados,
Aquà trayendo el capÃtulo 1 del volumen 2 de Shinonome Yuuko wa Tanpen Shousetsu o Aishite Iru (Shinonome ama las narraciones cortas), para su disfrute desde el japonés, esta es una novela viejita pero desde que la leà me encanto mucho y me propuse que un dÃa la traducirÃa, y bueno, ese dÃa al fin ha llegado.
Sin más que agregar, aquà les dejo.
Shinonome Yuuko wa Tanpen Shousetsu o Aishite Iru Vol. 02 - CapÃtulo 1
Me encanta su voz.
Él no tiene una voz distintiva en particular, pero cuando pronuncia sus palabras, me hace sentir que esos vocablos viajan a través de mi cuerpo como una brisa refrescante.
Me di cuenta que me habÃa enamorado y querÃa acercarme a él.
No obstante, él también era una persona que proyectaba la sensación de que su mente no siempre se encontraba allÃ, como si no le interesara nadie.
Aunque eso no era mucho de mi agrado, antes de que me diera cuenta, era doloroso estar pensando en ese aspecto de él.
Nishizono Yuuko.
"Es difÃcil amar"
*
Por las mañanas en los dÃas de descanso, la primera cosa que hago al levantarme es alcanzar mi celular.
Es un hábito que he adoptado desde hace más o menos seis meses.
Lo desconecté del cargador y cuando lo abrÃ, observé que habÃa recibido un mensaje nuevo.
No tenÃa que revisar, ya sabÃa quién era el remitente.
─Buenos dÃas, asà de breve era el texto.
Los mensajes que recibÃa de Shinonome siempre eran de esa forma.
─Buenos dÃas, ¿qué tal te fue en la reunión de ayer?
Mientras bostezaba, escribà eso y le envié esa respuesta.
Desde hace algún tiempo, hemos estado intercambiando mensajes por las mañanas y las noches en los dÃas de descanso.
No recuerdo quién fue el primero en hacerlo.
Por algún motivo, si, por alguna razón, uno de nosotros envió el mensaje de "Buenos dÃas" que se terminó convirtiendo en costumbre.
Esto no lo hacemos en los dÃas que vamos a la escuela, ya que de todas formas nos vemos allÃ, pero escuché de Arumi-san que algunas personas tienen esos intercambios todos los dÃas.
─¿Keisuke y yo lo hacemos todos los dÃas, verdad?
Cuando preguntó Arumi-san en dirección al comedor, Keisuke solo asintió, aunque tengo el presentimiento que este tan llamado "intercambio" en realidad solo se trata de un mensaje unilateral por parte de Arumi-san. En el caso de estas dos personas.
─Como sabes, Keisuke y yo estamos en diferentes clases... algunas veces no nos verÃamos por un dÃa si no nos enviamos mensajes.
Es lo que dice, pero yo creo que ella es la clase de persona que enviarÃa mensajes de texto si se encuentra en la misma clase o en una diferente.
Y Keisuke no es de los que responden atentos al detalle a como dé lugar.
Mientras recordaba esos intercambios de hace varios meses, mi celular vibró, ya que habÃa recibido un mensaje de parte de Shinonome.
─No salió muy bien. Llegamos a la conclusión que solo es cuestión de tiempo para terminarla... pero no sé qué deberÃa hacer.
Ante el contenido de ese mensaje, murmuré "hmm", no tengo idea de que contestarle.
Shinonome es una novelista. Ella no es una autoproclamada escritora, sino una novelista que ha ganado un premio prestigioso y cuyo trabajo ha sido publicado en revistas literarias.
Parece que solo yo y la bibliotecaria Shiina-san sabemos de esto en la escuela.
Quizás otros profesores también conocen de este hecho, pero no tengo la certeza de eso.
Mi "relación" con Shinonome comenzó cuando descubrà por accidente que ella era escritora, pero dejando a un lado ese tema, ahora lo importante es el atasco que ella está experimentando.
Shinonome, cuyo seudónimo es Nishizono Yuuko, desde su debut donde publicaba sus trabajos cada dos meses en las revistas literarias, no ha publicado nada en los últimos tres meses. Dejando eso de lado, ni siquiera ha comenzado a escribir algo.
Para comenzar, Shinonome escribe narraciones cortas, no novelas de larga duración. No conozco todos los detalles ya que no escribo novelas, sin embargo, creo que una narración corta se puede escribir en el transcurso de un mes, supongo.
Con eso dicho, ella no ha escrito ni una sola novela en los pasados tres meses.
Le pregunté que le sucedÃa, no obstante, ni la propia Shinonome parecÃa comprenderlo.
─De alguna forma, los párrafos no conectan bien. No sé porque sucede esto...
Eso es lo que ella dijo, bueno, no es que yo pueda darle un consejo al respecto.
─Bueno, hay que ser pacientes y no apresurar las cosas, ¿de acuerdo?
Le escribà esa respuesta apática y luego me salà de la cama. Mientras me estiraba, pensaba ausente en cómo iba a pasar el dÃa.
Debido al atasco de Shinonome, no hemos tenido citas en los dÃas libres.
Si no puedes escribir, creo que deberÃas salir a divertirte para cambiar de aires, no obstante, ante el hecho que no puede escribir como solÃa hacer antes parece haber afectado en gran manera a Shinonome más de lo que hubiera imaginado, y por lo tanto no aceptará mi invitación.
─No puedes desaparecer solo asÃ...
No pude evitar estremecerme ante las palabras que acababa de murmurar casualmente.
En primer lugar, la razón por la que empezamos a salir fue porque ella querÃa "escribir una novela de larga duración", algo que es bastante difÃcil de entender para las personas ordinarias.
Shinonome que solo escribÃa narraciones cortas querÃa que yo estuviera en una "relación" con ella para poder escribir una novela larga sobre el amor.
Al final, Shinonome no pudo terminar de escribir la novela larga... bueno, a decir verdad, si la terminó, pero se rehusó a mostrarla... y con eso se suponÃa que se acabarÃa nuestra "relación".
Sin embargo, por esos dÃas estaba cada vez más obsesionado con Shinonome y le terminé medio suplicando que reanudáramos nuestra "relación".
No obstante, aún no estoy seguro si ella de verdad me necesita.
Si bien estamos "saliendo", nuestra relación no ha cambiado mucho comparándola desde el inicio, a excepción de las salidas ocasionales para tomar café y charlar, ir al parque de diversiones o ver una pelÃcula.
Nada más allá de eso. Nos tomamos de las manos, pero aún no nos hemos besado.
Por esa razón, me siento inseguro de vez en cuando.
¿De verdad estamos en una "relación"?
¿Qué siente realmente Shinonome por mÃ?
Ella dirÃa cosas como "salgamos" por el bien de su novela, al final se reduce a que la "novela" es más importante que "yo". ¿verdad?
A decir verdad, incluso ahora no la he visto mucho.
Pero, no quiero decir "te extraño" o algo por el estilo.
No quiero que ella piense que soy una "molestia".
En verdad estoy enamorado de Shinonome.
─Uf...
Solté un suspiro y sacudà mi cabeza levemente para deshacerme de esos pensamientos depresivos que me hacÃan agonizar, posteriormente me cambié la pijama por una sudadera.
Luego de ponerme unos shorts y la camisa salà de la habitación.
En el pasillo, me topé con Arumi-san que acababa de salir de la habitación de Keisuke.
─Ah....
Curiosamente, Arumi-san que siempre es más vivaz de lo que deberÃa ser, dejó salir una voz temblorosa con una apariencia asustada sobre su rostro cuando me miró.
─Buenos dÃas. ¿Ya está listo el desayuno?
Le pregunté con un tanto de sospecha.
Arumi-san hace la mayorÃa de los quehaceres domésticos en lugar de nuestros padres debido a que ellos se encuentran en el extranjero.
SalÃa con Keisuke desde el bachillerato y nosotros ya la tratábamos como parte de la familia en la casa.
Por lo tanto, no me extraña que ella se encuentre desde temprano en la casa.
─Ah, si... espérame. Lo prepararé en este momento...
Sin embargo, Arumi-san contestó con un tono de voz diferente al habitual, y luego descendió rápidamente de las escalares como si estuviera huyendo.
En ese momento, escuché el sonido casi inaudible de un sollozo y volteé a ver.
¿Quizás ella estaba llorando?, eso fue lo que pensé.
Siendo francos, era muy molesto verla tan regocijada mientras lloraba... ya que se trataban de lágrimas de la emoción... pero nunca la habÃa visto asÃ.
Ella es una persona que muestra muchos altibajos con respecto a sus emociones, por lo tanto, ya la he visto triste antes, no obstante, la forma en cómo se veÃa ahora, era un tanto inusual.
La mitad de la expresión sobre su rostro se veÃa molesta, pero la otra la rodeaba la tristeza.
Por algún motivo, dudé en bajar las escaleras por cómo se veÃan las cosas.
Se sentÃa un poco incómodo seguir preocupándose por Arumi-san hasta que el desayuno estuviera listo.
No podÃa preguntarle, ─¿Qué sucede? , de manera tan insensible o tomar una postura de decir que no me importa con un ─Bueno, como quieras.
Mientras estaba parado en el pasillo, volteé mi mirada en dirección a la habitación de Keisuke.
Una leve cortina de humo salió de la puerta que estaba medio entrecerrada, justo como si se tratara de la recámara de una pelÃcula de ciencia ficción.
Aparentemente ya se habÃa levantado y se puso a fumar.
Casualmente me acerqué a la puerta y me asomé a dar un vistazo, y como me esperaba, Keisuke estaba sentado sobre la silla leyendo un libro mientras se fumaba su cigarro.
─Hoy te levantaste temprano. Eso es raro.
Cuando entré en la habitación, Keisuke dirigió su mirada hacia mà y luego cerró su libro.
─¿... Se te ofrece algo?
Dijo malhumorado.
Antaño, eso habrÃa sido suficiente para hacerme perder el interés en continuar la conversación y me habrÃa ido, sin embargo, estos dÃas me he ido acostumbrando a esto de ─¿qué tendrá en mente esta persona?, debido a cierta chica.
─Nada en particular... ¿pasó algo?
─¿Qué?
─Me refiero con Arumi-san.
─... Me acabo de levantar.
Bueno, me imagino que ha de ser por tener que venir a despertar a Keisuke.
Él es la clase de persona que se queda dormido hasta la tarde si nadie lo va a levantar.
─Te entiendo... pero, ¿no te levantaron porque algo sucedió?
─No pasó nada.
Si él contesta de inmediato y de forma cortante, no puedo seguir insistiendo en el asunto. No quedan dudas que «Algo pasó», no obstante, queda a criterio de Arumi-san ya que es posible que Keisuke sienta que no es nada.
─Ah, ya veo...
No quiero que Keisuke se sienta incómodo o que piense que yo quiero llegar al fondo de esto, solo estoy en su habitación para matar el tiempo hasta que esté listo el desayuno.
Keisuke colocó el libro cerrado sobre el escritorio y soltó el humo hacia el techo, luego puso el cigarrillo que tenÃa en su boca dentro de los restos de colillas en el cenicero.
─¿Cómo le ha ido a Nishizono-san estos dÃas?
Al preguntarme tan de la nada, me quedé aturdido por un instante.
Luego murmuré ─Aah..., y suspiré.
Nishizono es el seudónimo de Shinonome.
Antes que supiera que Shinonome era escritora, Keisuke habÃa estado leyendo su trabajo en las revistas literarias.
Una vez la traje a casa y se la presenté como "Shinonome", no obstante, para él ella es "Nishizono Yuuko".
─Parece estar pasando por una mala racha.
─... Por eso es que no ha publicado recientemente.
Esta era la primera vez que Keisuke preguntaba por Shinonome.
Él siempre ha sido la clase de persona que no se interesa en los demás, por lo que es inusual que él pregunte cosas como esta.
─Dile que espero con ansias su próxima obra.
Es la primera vez que lo escucho decir algo asÃ.
─Ah, de acuerdo...
Mientras me preguntaba a qué diablos habÃa venido eso, Keisuke se levantó apáticamente y cogió una cajetilla con el encendedor.
─Voy a salir un rato.
─¿Ah....? ¿Qué hay del desayuno? Arumi-san ya lo está preparando...
─No quiero.
Antes de que pudiera decirle algo, Keisuke salió del cuarto haciéndome a un lado.
─Asà que al final, si pasó algo...
De por sà que él murmurara eso ya era muy raro. Si la condición de Arumi-san es extraña la de Keisuke no se queda atrás.
Nunca he visto a esos dos pelear en toda mi vida.
Hablando claramente, Arumi-san estaba enamorada de Keisuke por lo que ella no se enojarÃa por cada cosa que él hiciera, y asà habÃa sido hasta ahora.
A diferencia de la acaramelada de Arumi-san, Keisuke es Keisuke, y él se comporta de manera indiferente hacia ella, no obstante, la acepta de forma natural, y nunca se ha quejado de su constante interferencia.
Era imposible que yo pudiera tratarla de esa manera, yéndome a sabiendas que ella me habÃa preparado el desayuno.
Eso era deprimente.
También me sentà tentado a salir de la casa a dar un paseo.
Pero si me rehúso a tomar el desayuno que Arumi-san acaba de preparar, no puedo evitar sentirme mal al pensar cuan triste se pondrá ella. No puedo hacerle eso.
Con eso en mente, bajé de las escaleras y me dirigà al comedor.
El olor del tocino frito provenÃa de la cocina.
Arumi-san no me volteó a ver.
─¿... Y Keisuke?, preguntó.
─Dijo que no iba a desayunar.
─Ya veo.
Esa voz frÃa me hizo estremecerme.
La diferencia era tan abismal que lo hacÃa escalofriante, para una persona que solÃa ser alegre.
─¿Vas a comer verdad?
─Ah, si. Buen provecho...
Por dios, el dÃa libre se arruinó desde la mañana.
Tras eso, me comà el desayuno que me habÃa preparado en silencio y rápidamente me retiré a mi habitación.
En momentos como este podrÃa salir en una cita con Shinonome, no obstante, no puedo empujarle mi egoÃsmo a ella más cuando está pasando por un atasco literario.
Como es habitual, estoy sufriendo varios dolores de cabeza debido a las mujeres.
Supongo que mi timidez es parte de la causa.
*
Al final, el sábado y el domingo los paseé holgazaneando.
Llegó el lunes y me desperté en la mañana para darme cuenta de que Shinonome me habÃa enviado un mensaje de texto.
─Buenos dÃas. Me ausentaré de la escuela debido a que cogà un resfriado, por lo que no podré estar en el comité bibliotecario. Te agradecerÃa si le comentas a Shiina-san que busque a alguien para reemplazarme.
Mi turno en el comité bibliotecario permanece igual como en primer año, los miércoles y viernes, mientras que Shinonome cambió a los lunes y jueves. La razón por la que sucedió esto fue debido a un nuevo de primer año, caprichosamente querÃa estar dentro del comité bibliotecario y al mismo tiempo en otro club e insistió en trabajar los dÃas, miércoles y viernes.
Puesto que Shinonome y yo estábamos a cargo del turno de los miércoles y viernes, por ende, uno de nosotros tenÃa que cambiar.
─No me es problema si los dos quieren cambiar. Fufu.
Shiina-san, la bibliotecaria nos dijo eso con una sonrisa de complicidad mientras nos miraba.
Ella sabe que Shinonome y yo estamos saliendo gracias al también miembro del comité bibliotecario Ikehara,
Lo negué aquella vez (debido a que me encontraba en una situación donde querÃa refutarlo), no obstante, en la mente de ella, Shinonome y yo todavÃa estamos juntos.
─No, está bien... no hay problema.
Tras decir eso, no era tan descarado para decir "bueno, cambiemos el horario de los dos".
Cuando dirigà mi mirada hacia Shinonome, ella desvió la mirada hacia abajo, con un rostro ruborizado.
─Yo tampoco tengo problema, dijo ella.
Por lo tanto, bueno, Shinonome terminó cambiando de horario.
En el mensaje que le envÃe a Shinonome,
─De acuerdo, descansa un poco.
Le escribà eso, y me prepararé para irme.
Normalmente Arumi-san me prepararÃa el desayuno y me irÃa a despertar, no obstante, ella no ha venido a nuestra casa desde la comida del sábado en la mañana.
PodrÃa ser que su relación con Keisuke esté en peligro.
Quizás Keisuke sigue dormido, puesto que la puerta de su habitación está firmemente cerrada.
Ya que no es un niño, no me molesté en ir a levantarlo.
Escuché que como se encuentra en su cuarto año de universidad ya no lleva tantas materias, además, no le darán una buena reprimenda a pesar de que llegué tarde a las clases.
Tomé un desayuno ligero que consistÃa en pan de caja untado con mantequilla y salà de la casa.
A diferencia de Keisuke, no me cuesta levantarme en la mañana.
SolÃa tener un complejo de inferioridad con él, ya que se destacaba en todo lo que hacÃa, no obstante, puedo decir con toda confianza que no me parezco a Keisuke en este aspecto.
Cuando llegué a la escuela y entré al salón de clases, parecÃa más ruidoso de lo habitual.
Tan pronto como Kitagawa notó mi presencia,
─¡Ah, Minami! ¡Justo a quien querÃa ver!, vino corriendo exclamando eso.
─¿Q-Qué...?
Mientras retrocedÃa ante esa explosión de entusiasmo, Kitagawa sin mi consentimiento comenzó a jalar la manga de mi camisa.
─¡No te preocupes! ¡Por aquÃ! ¡vamos!
Mientras decÃa eso, fui arrastrado al puesto de Kitagawa donde varios estudiantes comenzaron a reunirse.
Kitagawa agarró una de las revistas que las chicas tenÃan y me la pasó.
─Oye, ¿esta es Shinonome-san verdad?
La revista literaria que me mostró era "Yotaka" y la página abierta era donde se encontraba el artÃculo titulado "El mundo desde la perspectiva de Nishizono Yuuko". En la publicación se encontraba la foto en pie de la ligeramente arreglada "Nishizono Yuuko".
─Whoa...
Eso me tomó por sorpresa.
Por supuesto que se trata de Shinonome.
En primer lugar, me di cuenta que "Nishizono Yuuko = Shinonome Yuuko" cuando tomé esa revista, por lo que no hay donde perderse.
No hay lugar a dudas, no obstante, reconocerlo en este lugar tan francamente no serÃa apropiado.
─Oye vamos, ¿verdad que lo sabÃas Minami? Ya que están saliendo.
Mientras Kitagawa seguÃa indagando, yo,
─No, este, ee... ¿cómo era?
Solo le pude responder de esa manera que ni yo me podÃa entender.
─¿Qué es esto? ¿Estás tratando de cambiar el tema? Anda cuéntamelo todo. De todos modos la información ya salió a la luz.
Tal como en el club de teatro, Kitagawa moduló su voz con un tono bajo e instigador mientras me empujaba en la cabeza con el borde de la revista "Yotaka".
Por cómo se ven las cosas, parece que no voy a poder evadir el tema.
Incluso si la dejo la ignorancia, de todos modos, ella irá a preguntarle a Shinonome cuando ella venga.
─Ah... bueno, parece ser asÃ.
Kitagawa esbozó una sonrisa ante mis palabras,
─Asà que, si lo sabÃas, podrÃa ser... ¿qué se trataba de un secreto de solo ustedes dos?
─No, no es asÃ...
─Te lo contaré a ti... pero, no puedes contárselo a los demás puesto que es un secreto entre mi novia y yo, ¿de acuerdo?
Me le quede viendo con ojos displicentes a Kitagawa que ya habÃa empezado a armar su propia novela sobre el asunto.
Yo ya sabÃa que Shinonome era escritora antes de que empezáramos a salir, por lo que la premisa está mal para comenzar, pero no tiene sentido señalar ese punto.
─... Cambiando de tema, ¿quién andarÃa consigo esa revista vieja?
El artÃculo de "Yotaka" en donde aparece la foto de Shinonome fue publicado hace 6 meses.
Por otra parte, no hay revistas "Yotaka" en la biblioteca debido a que Shinonome le solicitó a la bibliotecaria Shiina-san que asà fuera.
Cualquiera que cargue con una revista como esta es un gran aficionado de la literatura.
─Uhum... ¿interesado?
Kitagawa sonrió mientras se tocaba el hombro con la revista en mano.
─Bueno, mentirÃa si digo que no estoy interesado.
─Ok, te lo diré. Se trata de un nuevo integrante de nuestro grupo.
─Ah... ¿Con que Soejima?
Kitagawa asintió cuando le dije el nombre que se me vino a la mente.
─Bingo.
─Ya veo...
Soejima es un estudiante de primer año curioso que pertenece tanto al club de teatro como al comité bibliotecario.
Debido a esa persona, el dÃa del turno de Shinonome tuvo que cambiar, pero aparte de eso, Soejima inusualmente era un "lector ávido" entre los estudiantes de primer año que ingresaron al comité bibliotecario.
Por esa razón, es que era tan insistente en pertenecer al comité bibliotecario.
No comprendo el razonamiento de tener que estar en el comité bibliotecario solo porque le gustan los libros, pero no tiene sentido que yo lo diga.
Con Soejima dentro del comité bibliotecario, era cuestión de tiempo que la existencia de Shinonome se filtrara.
─Esa chica es una gran otaku de las novelas. Que lee las revistas literarias todos los meses. ¿Asà que Shinonome-san pertenece al comité bibliotecario? ¿verdad? Me parecÃa conocida de algún lado y ayer lo descubrÃ.
─Y entonces felizmente se la fuiste a prestar para enseñármela.
─Asà es.
Solté un profundo suspiro.
Dejando a un lado como veo a Shinonome, es por tu propio egoÃsmo que pensaste que la has visto en algún lado.
No me importarÃa si lo investigas y lo descubres.
No obstante, no es buena idea decirle la respuesta a alguien más... más aún, si se trata de Kitagawa, una compañera de clase de Shinonome.
Por cómo es Kitagawa, no creo que ella se ponga a esparcir esto como un "tema gracioso" dentro de la clase.
DeberÃas guardarte este secreto para ti mismo.
Silenciosamente me di la vuelta y regresé a mi asiento.
Kitagawa me vino siguiendo a pesar de que no la llame.
─...¿Estás molesto Minami?, me preguntó.
─Para nada.
Le contesté asÃ, pero sabÃa que estaba un tanto irritado.
─¿Será que es un tema que no deberÃan saber muchas personas...?
─Bueno... eso serÃa de consultárselo a Shinonome. Es solo que no deberÃas andar divulgando información que ella no ha compartido, ¿no lo crees?
─Uh, lo siento...
Inusualmente, Kitagawa no replicó como hace habitualmente.
─Bueno, era inevitable que se filtrara... le contaré a Shinonome que sucedió.
─No, ¿no serÃa mejor si me disculpo inmediatamente?
─Lo que pasa es que hoy ella se tomó el dÃa.
─Ah, ya veo.
Tras murmurar eso, Kitagawa con un "humm" se carcajeó.
─¿No me digas que le envÃas un mensaje de texto con un "buenos dÃas" cada mañana?
Solo duró un breve instante en el cual se mostró un poco arrepentida, pero ahora ya regresó a ser la Kitagawa de antes.
─... Sin comentarios.
Cuando le contesté eso, sonó la campana que indicaba que comenzaban las clases.
Mientras observaba como Kitagawa se apresuraba a regresar a su asiento, me puse a pensar en la razón por la que me sentÃa malhumorado en este momento.
PodÃa escuchar a la chica del asiento de enfrente susurrar algo sobre Shinonome.
Un tema de conversación similar se empezaba a alzar desde atrás.
Cada vez que me llegaba algo de eso a los oÃdos, me hacÃa sentirme cada vez más irritado.
Sé que no es la gran cosa.
De por si ganar el premio de un concurso literario es una enorme hazaña para gente normal como nosotros, no obstante, aparecer en un artÃculo especial de una revista lo es mucho más.
Yo también quedé impresionado cuando lo descubrÃ. Francamente, fue una gran sorpresa para mà ya que Shinonome no destaca mucho en clases.
No obstante, no me agrada como están las cosas en este momento.
Mientras esperaba a que llegara el profesor, Kitagawa me volteó a ver y me hizo una seña de disculpas juntando las manos. Sus labios se movÃan diciendo "lo lamento".
Le hice un gesto con la mano para sacármela de encima y le indiqué que se diera la vuelta al frente, soltando nuevamente otro suspiro.
Inesperadamente, caà en cuenta.
Eso, fue lo que pensé.
La frase de Kitagawa "Un secreto entre dos personas", se me ha quedado pegada en la cabeza, como si se tratara de una piedra en el zapato.
Ciertamente, tengo la sensación de que he perdido algo.
Y quizás por ello es que me siento frustrado.
Me hace sentir un hombre tan insignificante.
No obstante, también me siento sorprendido por estar obsesionado con esas cosas.
*
Al final, no fue hasta la hora del almuerzo que le envÃe un mensaje a Shinonome diciendo "Lo descubrieron". Pensé que ella podrÃa seguir durmiendo por la mañana.
─De alguna forma, cuando vine hoy a la escuela, todos se enteraron que Shinonome es una escritora e incluso me mostraron la revista donde aparece tu foto, por lo que tuve que admitirlo, lo lamento, ¿deberÃa haber guardado silencio sobre el asunto para que no se esparciera tanto?
Le envÃe un mensaje bastante largo y en ese momento me acordé del asunto del comité bibliotecario.
─Me encargaré de sustituirte en el mostrador, cuando te parezca bien puedes cubrirme a mÃ, espero que te mejores.
Y asÃ, le envié ese otro mensaje.
Soy consciente que si le menciono a la apática de Shiina-san que ella necesita alguien que la cubra, ella solo me dirá que "busque a alguien" por mi cuenta.
Por lo tanto, es más eficiente que yo lo haga.
De todos modos, no es que tenga planes.
La respuesta de Shinonome no llegó ni después de pasada la hora del almuerzo.
Quizás ella sigue dormida o no ha visto el mensaje.
O tal vez, podrÃa ser que esta consternada y enojada...
Me temo que estoy de mal humor debido a que no sé qué piensa la persona en cuestión.
No pude evitar preguntarme que estaba haciendo Shinonome al regresar a las clases de la tarde.
Tan pronto como la clase terminó, me levanté de mi asiento sin recoger mis cosas.
─¿Hum? ¿Vas a algún lado Minami?, me llamó Kitagawa.
─Al comité bibliotecario, voy a sustituir a Shinonome.
─Ah, entiendo... ok, vale.
Cielos, ella quiere involucrarse conmigo cada vez que hago algo, pensé mientras salÃa del salón de clases y me dirigÃa hacia la biblioteca.
Ya se encontraba la otra persona de turno detrás del mostrador, se trataba de Ikehara, quién estaba leyendo un libro apoyado con su codo.
─¿Hum? Minami, ¿qué haces aquÃ?
No me convertà en miembro del comité bibliotecario debido a que amo leer, por lo tanto, nunca vengo a la biblioteca a menos que tenga algo que hacer.
─Shinonome hoy está ausente.
Le expliqué e Ikehara asintió.
─Ah, ya veo...
Dijo mostrándose un tanto desilusionado.
─Lo lamento, yo soy el sustituto.
Ikehara sacudió su cabeza cuando le dije que iba a tener que pasar el tiempo con otro chico, una chica habrÃa sido mejor que yo.
─No... no hay problema. Le iba a preguntar a la persona en cuestión de todas formas, lo que es una lástima, pero supongo que está bien preguntarte a ti...
No entendà a lo que se referÃa en ese momento y solo asentÃ.
─¿De qué estás hablando...?
─Hoy, las chicas estaban hablando de eso. Que Shinonome-san es escritora.
─Ah...
Mientras esperaba la respuesta de Shinonome, me preguntaba si los rumores se habÃan esparcido.
Para ser honestos, el hecho que Ikehara se hubiera enterado de esto incluso si yo me esforzara por mantener silencio, demuestra que se habrÃa convertido en un tema bien conocido por los alumnos del mismo año en toda la escuela en unos pocos dÃas.
Ikehara fue la persona que diseminó la noticia que Shinonome y yo estamos saliendo.
─¿Entonces? ¿Eso es cierto?
─Bueno si...
Mientras respondÃa sin poner resistencia, fui hacia atrás del mostrador.
─Heee... Eso es sorprendente. Yo no leo tantas revistas literarias, por lo que no me di cuenta.
Murmuró Ikehara, como si no estuviera muy interesado.
A decir verdad, no muchas personas leen cada edición de una revista literaria como esa. Solo se dio el caso que la vi, y ahora me dedico a revisarla para leer las novelas de Shinonome, no obstante, solo leo las novelas que ella publica no la de otros autores.
─Escuche que Soejima fue la que lo descubrió. Ella es una adicta a las novelas.
Los ojos de Ikehara se movieron hacia un lado como si estuviera recordado la información que escuchó de Kitagawa.
─¿Yuka-chan?... estoy seguro de que la he visto leer libros todo el tiempo.
Ikehara se dirige a Soejima como "Yuka-chan". Soejima era la única chica de primer año que se unió al comité bibliotecario y quizás por esa razón Ikehara ha quedado hechizado por ella estos últimos dÃas. Hasta que Soejima se unió, le habÃa tomado cariño a la bibliotecaria Shiina-san diciendo cosas como ─Me encanta su forma de ser tan natural.
Mientras conversábamos sobre esto, algunos estudiantes aparecieron aquà y allá para devolver sus libros, y tuvimos que interrumpir la plática para completar los procedimientos.
No me desagrada esta asignación detrás del mostrador ya que no es tan atareada o tan holgada, lo que me permite pasar el tiempo ocupado de forma moderada.
Especialmente ahora que Arumi-san ha regresado a la casa y me preocupa que ella me vaya a mostrar su complicada relación con Keisuke otra vez, por lo que ahora más que nunca quiero matar el tiempo.
Antes de darnos cuenta logramos pasar por todo el turno hasta las 05:30 pm sin hablarnos entre nosotros, me despedà de Ikehara enfrente de la biblioteca y regresé a mi salón de clases.
La mayorÃa de las actividades extracurriculares terminan a las 05:00 pm, por lo que la mayorÃa de los estudiantes ya se han ido para sus casas.
Caminé por el apacible corredor y abrà la puerta del salón para encontrarme con que Kitagawa estaba allÃ.
─Oh, buen trabajo~
Kitagawa ondeó su mano lánguidamente, no obstante, ella no estaba en medio de sus preparativos para irse a casa, sino que estaba sentada sobre su pupitre con un libro abierto sobre la mesa. Se trataba de "Yotaka" donde aparece Shinonome.
─¿Qué haces aquÃ?
Le pregunte y Kitagawa sonriendo dijo,
─Que hago... estaba esperando a que regresaras.
Y asà iba la cosa.
─¿Esperando? ¿Por mÃ?
─Asà es.
Con eso dicho, Kitagawa se levantó del pupitre y se apoyó sobre la mesa de mi asiento cogiendo la revista.
─Estaba leyendo la novela de Shinonome-san hasta hace un momento... es bastante buena.
Me cuentas eso sin decirme la razón por la que me estabas esperando.
A decir verdad, no tenÃa confianza en mi comprensión de las novelas de Shinonome, para responder a esas palabras fácilmente. Mientras estaba en silencio, Kitagawa bajo la mirada hacia la página abierta de la revista "Yotaka" y dijo,
─No es que esté intentando adularla... pero pienso que hace buena elección de las palabras o la forma en como pone las pausas, cosas como esas. Aunque lo dice alguien que no sabe de eso.
Dijo ella. La seriedad en su rostro en donde se veÃa que no estaba bromeando me dejo un tanto impresionado.
Nunca antes he visto asà a Kitagawa ya que se la suele pasar tonteando.
Si tuviera que decirlo de manera amable... con ese cabello teñido y esa falda demasiado corta... da la impresión de que pertenece al club de teatro por alguna clase de motivo frÃvolo.
Miren soy una idol, toda una celebridad, cosas como esas.
─... Hace un momento, ¿pensaste que eso no va conmigo? ¿verdad?
Como si pudiera leer mi mente, Kitagawa curvó sus labios.
─Ah, no....
Intenté negarlo, pero tuve el presentimiento que poner pretextos solo iba a causar más daño, por lo que,
─Bueno, no lo negaré.
Le respondÃ. Kitagawa se carcajeó levemente.
─Um, es bueno ser honesto.
Kitagawa quién colocó la revista "Yotaka" sobre la mesa, de repente se dejó de apoyar y extendió su mano libre hacia su pecho.
La expresión en su rostro mientras tomaba aliento era digna y de cierta manera daba la impresión de ser de alta alcurnia.
─No pensé que dirÃas eso. Debido a que tú no eres como el resto de nosotros que vivimos en el acuario. Tú tienes un lugar al que regresar y un abuelo que te espera en casa. Sin embargo, nosotros no tenemos nada. Solo sucede que utilizamos el acuario como nuestra residencia, pero no se trata de nuestra verdadera casa. Nosotros no tenemos hogar. No importa adonde vayamos... o adonde residamos. Puesto que la palabra lugar no define lo que es un hogar.
La lÃnea que leyó en voz alta Kitagawa con sus ojos cerrados era una novela escrita por Shinonome... y era la que se encontraba publicada en la revista "Yotaka" que llevaba en la mano... supe inmediatamente que se trataba de "La débil resistencia de los niños del acuario".
Esa fue la primera narrativa corta que leà de Shinonome y tuve que leerla varias veces para entender su significado. Prácticamente memoricé los párrafos debido a eso.
Luego de leer esas lÃneas, Kitagawa dijo con un leve suspiro.
─... ¿Es algo asà verdad?
─Ah, sÃ.
─Pienso que una novela de Shinonome-san quedarÃa genial en el escenario. Tiene muy buenos diálogos.
Luego de murmurar eso para sà misma, Kitagawa me dirigió la mirada. La seriedad en sus ojos me robó el aliento.
─La cosa es que me estaba preguntando si le podrÃas decir a Shinonome-san si me puede ayudar.
─Preguntarle... ¿qué?
─El guion escénico. Para la obra que vamos a presentar en el festival escolar de este año.
Ante las palabras de Kitagawa, ladeé un poco la cabeza.
─¿... el guion?
─Si. ¿Puedes?
Aunque me lo preguntes, honestamente no sé qué responderte.
─Umm...
Incluso si estuviera disponible, en estos momentos Shinonome está pasando por un atasco lo que la hace incapaz de escribir novelas. Tengo la sensación de que ella no aceptará esa responsabilidad, aunque le cuentes esa historia.
Al verme dudar en cómo responderle, Kitagawa se pasó la mano por el cabello y dijo,
─Bueno, no quiero parecer mal educada... pero Shinonome-san es una profesional y yo no podrÃa pedirle a una persona como ella que escriba el guion para la obra del festival escolar.
─Supongo...
Le respondà de esa forma, aunque me preguntaba si Shinonome encontrarÃa esa solicitud como "mal educada".
No creo que ella tenga el pensamiento de "soy una profesional", la razón por la que ella escribe novelas es porque le gusta hacerlo, no por la ganancia económica.
Aun asÃ, Kitagawa juntó sus manos en señal de súplica hacia mÃ, disculpándose,
─De verdad me encantó. La novela de Shinonome-san. Por eso quiero que le preguntes. ¡Por favor!
Me suplicó.
─Bueno, si solo es preguntar...
Tuve que responderle eso. Soy débil cuando las personas me piden algo. Cuesta mucho más energÃa decir que no.
─¿¡De veras!? ¡Gracias!
Con una expresión completamente encantada, Kitagawa me apretó firmemente la mano. Tras sacudir mi brazo de arriba a abajo como se saludan los niños, Kitagawa empacó la revista "Yotaka" que estaba bajo sus pies dentro de su bolso.
─¡Entonces te lo encargo! ¡Quedaré a la espera de una respuesta positiva! ¡cuento contigo!
Me dijo eso y rápidamente abandonó el salón de clases.
Me quedé atrás y me puse a ver mi mano sin ninguna razón.
Sentà que ha pasado un tiempo desde que me tome de la mano con una chica... aunque no se si podrÃa decir que esto cuenta como tomarse de la mano. Pensando en eso, me acordé de la sensación al tomarme de las manos con Shinonome, las manos de todas son asà de suaves.
Saqué mi teléfono móvil y lo encendÃ, no obstante, aún no habÃa respuesta al mensaje que le envié a Shinonome.
¿Cuándo será la próxima vez que me tome de las manos con Shinonome?
Ese pensamiento me hizo sentir, bueno, un tanto deprimido.


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